Webquest... ¡menudo descibrimiento!
Estoy muy sorprendida. Pensaba (ingenua de mí) que webquest era una especie de concurso virtual cuya aplicación a las aulas sería la participación de los centros de enseñanza. Ahora me siento ridícula, pero, qué le vamos a hacer, para eso estamos aquí: para aprender.
La clase del jueves me ha ayudado a comprender qué tipo de educación he tenido siempre y sigo teniendo, a pesar de la Universidad y de determinadas estrategias que pueden despistar o intentar un cierto "lavado de cara". No hemos superado el aprendizaje memorístico y el condicionamiento operante ¡qué le vamos a hacer!. Lo peor del caso es que tenemos tan arraigados en nosotr@s estas estrategias de enseñanza-aprendizaje que las damos como lógicas o naturales (si es que en esta vida puede haber algo "lógico" o "natural").
Me pregunto cuántos maestr@os estarían dispuestos a empear webquests en sus aulas y las razones que esgrimirían para justificar su postura. En realidad les entiendo y no los critico demasiado: su elaboración supone un esfuerzo tremendo y una inversión de tiempo importante, además de unos ciertos conocimientos técnicos y, después ¿qué?... ¿a hacer un exámen con lo aprendido? Al fin y al cabo nuestro sistema escolar gira entorno a las calificaciones y que no nos engañen: un sobresaliente es un sobresaliente y el día de mañana, en un mundo competitivo como este, lo que cuenta es el expediente académico. De nada sirve un aprobado "comprensivo" ante una matrícula obtenida a fuerza de chapatoria pura y dura, ni para entrar en la Universidad (sacrosanta sede de conocimiento) ni al salir de ella y enfrentarnos a la difícil tarea de buscar empleo o seguir estudiando (¡quien se anime a hacerlo!).
Por mi parte seguiré sorprendiéndome cada día con las posibilidades que, hoy más que nunca se brindan a los profesionales de la enseñanza, e intentaré no perder la esperanza en el mañana (que es algo que cada vez cuesta más, de veras).
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